Si tu negocio ofrece un menú del día, un menú degustación o cualquier «menú cerrado» con varios platos a elegir por comensal, AtlantePOS te permite construirlo en minutos usando secciones de menú. Te explicamos qué son, cómo se configuran y qué pasa cuando el equipo de sala toma la comanda.
El problema de siempre
Un menú del día no es un producto simple: es un precio fijo que da derecho a elegir un plato de «Primeros», otro de «Segundos» y un postre, y a veces alguno de esos platos lleva un suplemento (por ejemplo, elegir solomillo en vez de pollo). Gestionar esto con productos sueltos obliga a crear combinaciones interminables o a apuntar las elecciones a mano en un papel. AtlantePOS lo resuelve de forma nativa.
Cómo se configura
Montar un menú del día es tan sencillo como:
- Crear el producto del menú. Se da de alta como un producto normal, con su precio fijo (por ejemplo, «Menú del día — 13,50 €»).
- Añadir las secciones. A ese producto se le añaden las
secciones que lo componen: «Primer plato», «Segundo plato», «Postre»… Cada
sección define:
- Cuántos platos se pueden elegir de esa sección (normalmente 1, pero se puede permitir más).
- Si es obligatoria o el comensal puede saltársela.
- El orden en que aparece, tanto en la carta como en cocina.
- Asignar los platos disponibles en cada sección. A «Primer plato» se le enlazan, por ejemplo, «Ensalada de la casa», «Sopa del día» o «Gazpacho». Si alguno de esos platos tiene un coste extra sobre el precio del menú (como añadir marisco a la sopa), se le puede poner un suplemento, que se sumará al ticket solo si el comensal lo elige.
Todo esto se gestiona desde el catálogo, igual que el resto de productos, sin necesidad de tocar nada por fuera de la app.
Un asistente que monta el menú por ti
También existe un asistente que genera el menú automáticamente a partir de una foto o de un listado de platos: analiza el contenido, propone las secciones y los platos, y el equipo solo tiene que revisarlo y confirmarlo antes de publicarlo.
Cómo se pide en sala
Cuando el camarero añade «Menú del día» a una comanda, el TPV despliega automáticamente sus secciones y le permite elegir el plato correspondiente en cada una, incluyendo los suplementos si aplica. Cada elección se guarda como una línea propia dentro del pedido, vinculada al menú y a la sección a la que pertenece, así que:
- Cocina ve cada plato por separado, en el curso que le corresponde (los primeros salen antes que los segundos, por ejemplo), no como un bloque genérico llamado «menú».
- El ticket refleja exactamente qué se ha elegido, con los suplementos desglosados si los hay.
- Las elecciones se pueden ir completando poco a poco: no hace falta cerrar todas las secciones de golpe, útil cuando cada comensal decide en un momento distinto.
Grupos grandes: el modo de reparto
Para mesas que piden varios menús idénticos («10 menús del día para la mesa 4»), el TPV ofrece un modo de reparto: en lugar de repetir la selección diez veces, se muestra una cuadrícula con cada plato disponible por sección y un contador para ir asignando cuántos comensales han elegido cada uno, hasta completar el total de menús pedidos.
Por qué importa
Esta forma de trabajar evita dos problemas típicos: por un lado, tener que crear un producto distinto por cada combinación posible de primero, segundo y postre; por otro, perder el detalle de qué ha pedido cada comensal cuando el pedido llega a cocina. Con secciones de menú, un solo producto configurado una vez sirve para todas las combinaciones, y cada plato conserva su propia trazabilidad de principio a fin: desde que se elige en sala hasta que sale de cocina y aparece desglosado en el ticket.